Cecilio López en Perú: así es el rescate al espeleólogo atrapado

24 Sep 2014
EFE

Cecilio López Tercero es un espeleólogo experimentado. No uno cualquiera, sino un conocedor de rincones complejos, uno de los espeleólogos coordinadores de socorro más importantes de España, de los pocos de Madrid. El pasado jueves 18 de septiembre, Cecilio se encontraba bajando una cueva en Perú, la llamada caverna Intimachay, cuando quedó atrapado en ella. El fuerte golpe que sufrió en la espalda hizo imposible que volviera a subir por sí mismo. Y ahí comenzó su rescate.

Un rescate en el que se han visto implicadas decenas de personas, tanto en Perú como en España, y que tiene a sus compañeros en vilo. "Tardamos tiempo en saber si estaba bien, porque no podía mover las piernas. Un médico espeleólogo tardó un par de días en llegar, pero nos confirmó que no se trataba de una lesión medular y nos quedamos más tranquilos", nos cuenta por teléfono Ángel Sanjuan, presidente de la Federación Madrileña de Espeleología mientras se dirige al Aeropuerto de Madrid. Desde allí va a coordinar a 23 compañeros espeleólogos que salen este miércoles 24 para Perú, y a los 10 que marcharán el jueves 25, para tratar de sacar a López Tercero de la cueva.

Los 33 que salen estos días no son los primeros. "Inmediatamente después de conocer la noticia de la caída, preparamos un grupo que partió poco después", relata Sanjuan. Esos fueron los seis primeros, que ya están en el terreno. Tras ellos, otros diez, y los 33 (los 23 del miércoles y los 10 del jueves) que salen ahora. Casi medio centenar de espeleólogos para ayudar a su compañero, ya que el equipo en Perú era escaso. De hecho, muchos eran alumnos de López Tercero.

Cecilio no ha estado solo en ningún momento, relatan. "Los rescates son muy complicados, por eso se necesita a tanta gente con conocimientos. Desde que se cayó Cecilio, siguen allí compañeros con él, siempre está acompañado. Los espeleólogos tenemos nociones de lo que hay que hacer: crear un punto caliente para que el cuerpo no se quede frío, tenerle hidratado...". Se calcula que al menos 40 espeleólogos serán necesarios para poder sacarle de la cueva.

Lo que desconocen es cuánto tiempo estarán trabajando en la salida de la cueva. "En el rescate de un espeleólogo atrapado en Alemania el pasado junio se tardaron casi 15 días", rememora Sanjuan. "Comparado con otros deportes es algo diferente, porque aquí no se saca a alguien con un helicóptero y ya está".

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Imagen de la cueva de Intimachay, en Perú.

De ahí que se necesite un equipo muy amplio y muchos medios que hay que llevar en avión hasta Perú (cuyos billetes no son precisamente baratos). El Gobierno de Perú les está dando ciertas facilidades "pero todo se queda corto", cuenta Sanjuan, que relata cómo un cura de un pueblo cercano tuvo que mandarles una vaca a los miembros del equipo de rescate para que pudieran comer. Entre los coordinadores del rescate también hay miembros del Instituto Geofísico del Perú.

También cuentan con ayudas privadas, de clubes, de amigos... Desde la Federación Madrileña de Espeleología se han fundido todos los ahorros. El apoyo económico, especialmente de particulares, está yendo bien, aunque siempre se necesita más, para lo que han abierto una cuenta bancaria en la que llevan recaudados unos 18.000 euros. "Desde el Consejo Superior de Deportes nos están ayudando mucho, y gente como Jesús Calleja, que le está dando mucha difusión. Las redes sociales también nos están dando difusión, nunca nos habríamos imaginado tanta repercusión", agradece Sanjuan.

No saben cuánto tardarán en rescatar a su compañero, pero ya van para allá, dispuestos a echar una mano. "Él es uno de los principales coordinadores de socorro. Nos dio indicaciones de cómo sacarle desde la propia cueva".

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